El crowdfunding es un sistema actual de financiamiento colaborativo al que se acceder mediante plataformas digitales. De esta manera, miles de personas realizan pequeños aportes de dinero para impulsar proyectos y emprendimientos o donar dinero sin recibir una prestación a cambio. A diferencia de los bancos, el crowfunding consolida un ecosistema financiero digital dinámico, rápido, que resguarda el anonimato y es confiable para todos.
El crowdfunding no es solo un fenómeno moderno de internet; es la evolución digital de una práctica de cooperación que la Humanidad ha utilizado durante siglos.
¿Qué es exactamente el Crowdfunding?
El término proviene de las palabras inglesas “crowd” (multitud) y “funding” (financiación). En español se conoce como micromecenazgo o financiación colectiva.
El crowdfunding aprovecha pequeñas contribuciones de muchas personas, conectando a emprendedores con un grupo diverso de posibles inversores a través de redes sociales y plataformas especializadas. Este método de financiación alternativo cobró relevancia tras la crisis financiera de 2008, cuando las pequeñas empresas buscaron fuentes de financiación no tradicionales ante la restricción del acceso al crédito bancario. El mercado global del crowdfunding continúa expandiéndose, con un crecimiento anual previsto del 15,82 % entre 2024 y 2033, lo que indica su creciente importancia en el ecosistema emprendedor, según la Global Equity Crowdfunding Alliance.
El crowdfunding es un sistema de financiación donde un emprendedor o artista no busca un solo inversor grande (como puede ser un banco) sino que presenta su idea y solicita pequeñas aportaciones a un gran número de personas, puede ser a través de una o de varias plataformas digitales.

El crowdfunding ha permitido a los emprendedores recaudar cantidades sustanciales de dinero de una amplia gama de inversores. Un curioso proyecto de Kickstarter trataba sobre un individuo que buscaba crear una nueva receta de ensalada de papa con una modesta meta de $10. Terminó recaudando más de $55,000 de 6,911 patrocinadores.
Los inversores pueden elegir entre muchos proyectos y contribuir con tan solo $10. Las plataformas de crowdfunding suelen obtener ingresos mediante una comisión de los fondos recaudados. Por ejemplo, Kickstarter cobra una comisión del 5%.
El ciclo del crowdfunding
PRESENTACIÓN DE LA IDEA: El creador sube su proyecto a una plataforma (Kickstarter, Indiegogo, GoFundMe, etc.).
META/OBJETIVO: Define cuánto dinero necesita y en cuánto tiempo (ej. 10.000 € en 30 días).
DIFUSIÓN: Se promociona para atraer a los “mecenas”.
RESULTADO: Si se alcanza la meta, el creador recibe los fondos para ejecutar la idea. Si no se alcanza, generalmente el dinero se devuelve a los donantes (modelo “todo o nada”).
2. El Origen: ¿Quién inventó el crowdfunding?
No hay un “único inventor”, ya que la idea de reunir dinero entre muchos es muy antigua. Sin embargo, existen hitos clave que marcaron su historia:
Los precursores históricos (Siglos XVIII y XIX)
Mozart y los libros por suscripción: En el siglo XVIII, músicos como Mozart o escritores como Alexander Pope pedían dinero a sus seguidores por adelantado para poder financiar sus giras o la impresión de sus libros. A cambio, incluían el nombre de los donantes en los agradecimientos.
La Estatua de la Libertad (1885) es considerado el primer gran ejemplo de crowdfunding masivo. El gobierno de EE. UU. no tenía fondos para construir el pedestal de la estatua. Joseph Pulitzer utilizó su periódico, The World, para pedir donaciones a los ciudadanos. Logró recaudar más de 100.000 dólares de 160.000 personas (muchos donaron menos de un dólar).
El origen del término moderno
El término “crowdfunding” fue acuñado por primera vez en agosto de 2006 por Jeff Howe y Mark Robinson en un artículo para la revista Wired, aunque inicialmente lo asociaron al concepto de crowdsourcing.
La primera plataforma digital de crowdfunding
La primera vez que se usó internet para este fin de forma organizada fue en 1997. El grupo de rock británico Marillion no tenía dinero para su gira por EE. UU., así que sus fans organizaron una campaña online y recaudaron 60.000 dólares. Tras este éxito, en 2003 nació ArtistShare, la primera plataforma oficial de crowdfunding.
Existen plataformas de crowdfunding por especialidad, y cada una tiene modelos de pago y comisiones diferentes. Estos son 3 ejemplos de plataformas digitales de crowdfunding pero hay muchas más.

Tipos de Crowdfunding
Dependiendo de la idea y qué reciba el donante, existen en la actualidad cinco tipos o mdalidades para hacer crowdfunding:
De Recompensa: Recibes un producto o servicio (ej. el nuevo gadget que ayudaste a financiar o por ejemplo un canal de Youtube, sus espectadores si les gusta el contenido envían dinero al creador).
De Donación: Es por una causa solidaria; no esperas nada a cambio; la gente colabora para que alguien se compre una casa porque se le incendió o gastos para operar a su perro.
De Inversión (Equity): Recibes acciones o participaciones de una empresa.
De Préstamo (Crowdlending): Prestas dinero y te lo devuelven con intereses.
De Royalties: Invertir en un determinado proyecto y recibir una parte aunque sea simbólica.
Las plataformas de crowdfunding han evolucionado cada vez más al punto de que muchos creadores de contenido incluyen un link a una plataforma y les van depositando fondos para que puedan seguir produciendo temas.
Plataformas populares como Kickstarter, Indiegogo y GoFundMe atienden diferentes necesidades. Kickstarter se centra en proyectos creativos e Indiegogo ofrece modelos de financiación flexibles.
Los marcos regulatorios, como la Ley JOBS de EE. UU., garantizan la transparencia y la protección de los inversores en el crowdfunding, especialmente en los modelos basados en acciones.
Conclusiones
El crowdfunding ofrece oportunidades y desafíos, ofreciendo acceso a diversos inversores, pero también presenta riesgos si no se alcanzan los objetivos de financiación o se daña la reputación.
La era digital ha dado origen al crowdfunding, un método único para que organizaciones e individuos recauden capital de un gran grupo de personas. Quienes buscan financiación deben crear una propuesta convincente y establecer un objetivo en plataformas de crowdfunding como GoFundMe, IndieGoGo o Kickstarter. Las donaciones cuantiosas son beneficiosas, pero a menudo son las pequeñas contribuciones las que ayudan a quienes buscan capital a alcanzar sus objetivos.